PURINA® te enseña cómo bañar a un gato sin que te arañe
Saber cómo bañar a un gato, además de las circunstancias en las cuales hacerlo será clave no sólo para la higiene del michi, sino para su bienestar.
Existen muchos mitos acerca de los felinos y sobre cómo bañar a un gato, incluyendo la prohibición “total” del baño por creencia popular. Pese a esto, la realidad es completamente diferente y, de hecho, este proceso puede generar relajación y un mejor vínculo con tu ronroneante amigo.
Aunque, por lo general, no lo requieren, en ocasiones es clave saber cómo bañar a un gato. Esta clase de procedimientos caseros podrían contribuir al bienestar del michi, especialmente en ciertos escenarios en los que se hace más necesario. Con esto en mente, CAT CHOW® te invita a que aprendas lo que debes conocer acerca de este aspecto de la higiene felina.
¿A los cuántos meses se puede bañar a un gato?
Los gatitos pueden bañarse por primera vez a partir de los 2 o 3 meses de edad. La frecuencia del baño cambia en función de la raza (pelaje largo o corto) y de la temperatura ambiente.
En periodos de excesivo calor, bañarlo podría ser una buena idea para refrescarlo, pero por favor, evita hacerlo en invierno, pues podrías provocar alguna enfermedad relacionada con el estrés o el frío.
¿Cada cuánto debo bañar a mi gatito?
Los gatos son mucho más sensibles y podrían parecer "enemigos del agua". El motivo de esta mala fama es que se estresan con facilidad, y cualquier actividad que interrumpa su rutina, puede generar en ellos disgustos innecesarios.
Por su parte, su obsesión por mantenerse limpios, aseándose a sí mismos con su lengua, podría ayudarlos a exentarse de una ducha o un baño propiamente dicho. Sumado a esto, ya que la mayoría de los gatitos domésticos no acostumbran a jugar en espacios exteriores sus posibilidades de ensuciarse son limitadas.
Con esto en mente, no debes hacerlo con tanta frecuencia, pues la piel de tu gato es delicada y podría afectar su salud. Un michi hace su propio aseo usando su lengua, pero los expertos recomiendan bañar a los gatos no más de cinco o seis veces al año para no dañar los aceites naturales de su dermis.
Un gato que permanece dentro de casa todo el tiempo no debe bañarse más de dos o tres veces al año. De esta forma, mantiene mejor toda la capa protectora natural de su pelaje.
Si un gato que sale a la calle llega a casa completamente sucio, algunos cuidadores consideran si deben bañarlo. Por regla general, basta con lavar la suciedad más evidente con un paño húmedo y tibio o bien, usando toallitas húmedas.
Sólo debes pensar en realizar baños completos en casos excepcionales, por ejemplo, si notas que hay presencia de pulgas u otros parásitos, o cuando en verdad el baño es necesario.
Consejos para la higiene de tu gato
Un baño forzado jamás será buena idea, ni para el animal ni para ti como tutor. Si tienes un gato bebé, es bueno que lo ayudes a minimizar su miedo ante el agua y la regadera, aunque este aseo no se realice con mucha frecuencia.
Sabemos que, de alguna manera, tu mascota puede necesitar un baño, ya sea por una causa puntual (diarrea, suciedad accidental), por prescripción veterinaria para reaccionar ante cierta patología, o simplemente porque quieres refrescarlo en épocas de calor. En cualquiera de estos tres casos, es conveniente que elijas el mejor momento para el baño: será aquel en el que tu gatito esté más tranquilo y muestre menor nivel de actividad.
¿Cómo bañar a un gato?: lo que debes tener en cuenta
Sin importar la necesidad de llevarlo a cabo, si ya decidiste hacerlo, no está demás decirte que deberás proceder con cuidado y siempre con un contacto dulce y amoroso. Esto será clave para que el michi no se sienta incómodo por la inusual experiencia.
Una vez claro esto, te dejamos algunos consejos de cómo bañar a un gato, para que puedas llevarlo a cabo de manera adecuada, reduciendo los riesgos de mordidas y rasguños, así como de generar incomodidades u otras secuelas en el michi.
1. Compra una bañera pequeña
Para un mejor control del cuerpo de los gatos, ayúdate de una bañera pequeña. Puedes encontrar diferentes opciones en tiendas especializadas para mascotas o también funcionan las tinas para bebés.
Coloca una superficie antideslizante como un trapo o toalla para evitar que resbale y tu gato se sienta más seguro. También necesitarás tener a mano un champú suave para gatitos (nunca para humanos), un recipiente para enjuagarlo y un par de toallas.
2. No lo hagas solo
Es recomendable que alguien te ayude durante el baño; tu michi estará nervioso y tendrá tendencia a arañar y a escaparse. Si tu gatito tiene el pelaje largo, debes hacer un cepillado antes de mojarlo para eliminar posibles nudos en seco y para que no suelte demasiado pelo en la bañera.
3. Sé firme, delicado y hazlo con amor
Sujeta a tu gatito de forma delicada, pero con firmeza. Introdúcelo en la tina y moja el pelaje mientras lo acaricias y le hablas, hazlo poco a poco, mojándolo de manera dulce y comienza a darle un masaje con agua tibia, evitando que le caiga en su cabeza, ojos y orejas.
4. Hazlo con tiempo y observa
Tómate tu tiempo al bañar a un gato y observa su reacción. Recuerda que son animales instintivos y al principio, pueden sentirse estresados e inquietos, pero si los acaricias suavemente y dejas que se habitúen a la situación, lograrás que se relajen.
Así mismo, puedes ayudarte de un snack o “probadita” de un alimento de gran calidad y sabor como su fórmula favorita CAT CHOW®. Eso sí, recuerda reducir la porción diaria del michi para evitar sobrealimentación.
5. Seca perfectamente el pelo
Una vez finalizado el baño, utiliza una toalla para cubrirlo e intenta desprender la humedad de su pelaje. No uses secador de pelo, pues el sonido puede inquietarlo y es preferible que lo dejes secar a temperatura ambiente. Una vez que esté completamente seco, cepilla suavemente para eliminar el pelo muerto de tu mascota.
6. Mira dentro de la bañera
Después de bañarlo, examina el agua de la tina para comprobar que no existan parásitos como pulgas o garrapatas. Si ves algunos, consulta a tu veterinario de confianza y aplica el tratamiento de desparasitación que te indique y productos para su piel.
Preguntas frecuentes
¿Qué productos son seguros al aprender cómo bañar a un gato?
Es fundamental utilizar champús específicos para gatos, con pH adaptado a su piel y preferiblemente sugeridos por el veterinario. Evita productos para humanos o perros, ya que pueden causar irritaciones o alterar su barrera cutánea.
¿Cómo bañar a un gato si nunca ha tenido contacto con el agua?
En estos casos, conviene empezar con baños en seco o toallitas específicas para gatos como fase de adaptación. La introducción gradual al agua ayuda a generar confianza y facilita futuros lavados sin experiencias negativas.
¿Cómo bañar a un gato que se pone agresivo durante el baño?
No fuerces la situación. Si muestra señales de miedo intenso o agresividad, detén el proceso y evalúa alternativas como el baño en seco o la ayuda de un profesional en peluquería felina; esto evitará afectar la confianza entre ambos, además que prevendrá que te lastime de alguna manera mientras se defiende.
A medida que vaya creciendo, el michi entenderá que interactuar con agua puede ser divertido y satisfactorio, y cuando llegue el verano con sus altas temperaturas, agradecerá tener una fuente cerca en la que pueda chapotear a su antojo.
¡Ahora lo sabes! Bañar a un gato, si bien no es necesario, puede contribuir a cuidar la integridad del michi, además de generar espacios de interacción para ambos. Te invitamos a continuar aprendiendo más acerca de la nutrición y el bienestar animal de tu amigo de cuatro patas en nuestro blog PURINA®, porque tu mascota es nuestra pasión.
FUENTES: